sábado, 19 de noviembre de 2016

Fiesta de Cristo Rey 2016






El trono de Cristo es el corazón del hombre

La solemnidad de Cristo Rey del Universo fue instituida por el papa Pío XI en 1925 quien, en un mundo que acababa de pasar por los horrores de la Gran Guerra y empezaba a levantar algunas banderas ideológicas, escribió su primera encíclica “Quas primas”, en la que proclama a Jesucristo como Rey del Universo.

Hoy suenan con vibrante elocuencia en toda la tierra aquellas palabras bronceas grabadas en el obelisco de Heliópolis, hincado en medio de la plaza de san Pedro: “Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat”. Y, en este contexto, Cristo hoy desea sentarse en un trono: en nuestro corazón.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Audiencia a las personas en situaciones de precariedad






El papa Francisco recibe en audiencia a la peregrinación jubilar procedente de toda Europa de personas en situación de precariedad organizado por la Asociación Hermano.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Dios es juez de ‘misericordia y piedad’

El Santo Padre celebra una misa en sufragio por los obispos y cardenales fallecidos este año 


Misa por los cardenales difuntos (CTV)

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Santo Padre ha recordado que Dios será el juez de “nuestro recorrido terreno”, pero un juez cuyas características son “la misericordia y la piedad”. Así lo ha explicado en la misa celebrada esta mañana en la Basílica Vaticana en sufragio por los cardenales y los obispos fallecidos este año.
El mes de noviembre, que la piedad cristiana dedica al recuerdo de los fieles difuntos, suscita cada año en la comunidad eclesial “el pensamiento de la vida más allá de la muerte” y sobre todo “el pensamiento del encuentro definitivo con el Señor”, ha recordado el Santo Padre en la homilía. 
Asimismo, el Pontífice ha pedido encomendar los cardenales y obispos fallecidos “a la bondad misericordiosa del Padre” renovando el reconocimiento “por el testimonio cristiano y sacerdotal que nos han dejado”. Nada nos puede separar del amor de Cristo, ha recordado, ni tribulación, ni angustia, ni persecución, ni peligro, ni muerte, ni vida…
Los obispos y cardenales por los que se celebra hoy el sufragio –ha señalado el Pontífice– sabían bien que nuestras peregrinación terrena termina ante la casa del Padre celeste y que solo allí se encuentra “la meta, el descanso y la paz”. A esa casa nos conduce el Señor, “nuestro camino, verdad y vida”.
Por otro lado, ha explicado que el camino hacia la casa del Padre comienza, para cada uno de nosotros, “en el mismo día en el que abrimos los ojos a la luz y, mediante el bautismo, a la gracia”. Y una etapa importante de este camino para los sacerdotes y obispos, tal y como ha recordado el Papa, es el momento en el que pronuncian “aquí estoy” durante la ordenación sacerdotal. Desde este momento “estamos unidos a Cristo de forma especial, asociados a su sacerdocio ministerial”, ha precisado el Santo Padre.
Los cardenales y obispos “han sido pastores del rebaño de Cristo y, imitándole, se han gastado, donado y sacrificado por la salvación del pueblo encomendado”. Lo han santificado –ha añadido– mediante los sacramentos y lo han guiado en el camino de la salvación; llenos del poder del Espíritu Santo han anunciado el Evangelio; con amor paterno se han esforzado por amar a todos, especialmente a los pobres, los indefensos y necesitados de ayuda.
En el nombre del Dios de la misericordia y del perdón, “sus manos han bendecido y escuchado, sus palabras han consolado y secado lágrimas, su presencia ha testimoniado con elocuencia que la bondad de Dios es inagotable y su misericordia es infinita”. Algunos de ellos –ha asegurado– han sido llamados a dar testimonio del Evangelio de forma heroica, llevando pesadas tribulaciones.
Finalmente, el Santo Padre ha reconocido que a la luz del misterio pascual de Cristo, su muerte es “el ingreso a la plenitud de vida”. Y así ha indicado que en esta luz de fe “nos sentimos todavía más cerca de nuestros hermanos difuntos”. La muerte nos ha separado aparentemente, “pero el poder de Cristo y de su Espíritu nos une de forma aún más profunda”. Por eso “continuaremos a sentirles junto a nosotros en la comunión de los santos”. También nosotros –ha aseverado el Papa– esperamos con firme esperanza el día del encuentro cara a cara con el rostro luminoso y misericordioso del Padre.

sábado, 29 de octubre de 2016

Cáritas invita a orar por Siria junto con el Papa el 31 de octubre

El Santo Padre, en su viaje a Suecia, realizará una oración por la paz en este país, en guerra desde hace 6 años 


Oración por la paz en Siria - © Cáritas


(ZENIT – Roma).- El papa Francisco, en un encuentro que mantendrá el próximo 31 de octubre en la ciudad sueca de Malmo con los líderes luteranos con motivo de la conmemoración del 500 aniversario de la Reforma luterana en Suecia, realizará una oración por Siria, en el marco de la campaña impulsada por Cáritas Internationalis “Siria: la paz es posible”.
Tal y como informa Cáritas, en ese acto que tendrá lugar en el Malmo Arena y donde se espera la presencia de unas 10 mil personas, también se podrá escuchar el testimonio de Cáritas Siria en boca de su presidente, monseñor Antoine Audo, obispo de Alepo.
Caritas Internationalis está desarrollando actualmente la campaña Siria: la paz es posible [VER AQUÍ], para cuya difusión está disponible un amplio repertorio de materiales, como vídeos, historias, gráficos, fotos, carteles, oraciones y cartas de apoyo.
“Con 11 millones de personas desplazadas durante 6 años de guerra, poner fin al conflicto en Siria es posible”, asegura Cáritas. “Basta con que los Gobiernos apoyen el proceso de paz, incluyendo negociaciones incluyentes y la preservación de la diversidad como un elemento clave para una paz sostenible”, precisa.
Para Cáritas, “la oración es de vital importancia y supone una contribución incalculable para promover la paz”. Por eso, lanza una llamada universal a que todo el mundo ore en comunión con el Papa Francisco el próximo 31 de octubre por la paz en Siria.

sábado, 22 de octubre de 2016

“El diálogo es fundamental para encontrar la misericordia divina”

Lo indicó el Santo Padre en la penúltima de las audiencias de los sábados, en la plaza de San Pedro

Papa Francisco audiencia jubilar - CTV

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha tenido hoy la penpenúltima audiencia mensual de los sábados con motivo del Jubileo de la Misericordia, Año santo que  concluye el próximo 20 de noviembre.
El Santo Padre entró en la plaza de San Pedro en el papamóvil recorriendo los corredores en donde casi cien mil personas le saludaban agitando pañuelos y demostrando su cariño. Francisco saludó a los presentes a medida que su vehículo avanzaba y bendijo en particular a varios niños.
En sus palabras en español el Pontífice recordó el Evangelio apenas leído, que narra el diálogo de la mujer Samaritana, con Jesús, quien entra progresivamente en su vida y le da la posibilidad de expresarse, de manera que “el diálogo entre ellos se revela como un acto fundamental para encontrar la misericordia divina”.
“El diálogo permite conocer, entender y acoger las exigencias de cada persona; es expresión de caridad para buscar el bien común; nos coloca delante del otro viéndolo como un don de Dios, que nos interpela y ayuda a humanizar nuestras relaciones y a superar los desacuerdos; nos da la ocasión para escucharnos recíprocamente y resolver los inconvenientes que se presentan” dijo.
“La Iglesia necesita –prosiguió Francisco– del diálogo para comprender las necesidades y anhelos que están en el corazón de los hombres y las mujeres de cada tiempo, y poder salir a su encuentro con una palabra de esperanza”. Porque “en este diálogo constante, la Iglesia descubre la verdad profunda de su misión en medio del mundo y contribuye a la construcción de la paz”.
Al concluir sus saludos se dirigió a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. “Les invito a ser por medio del diálogo –les dijo el Papa– instrumentos que creen una red de respeto y fraternidad para derribar los muros de la división y de la incomprensión, y así crear puentes de comunicación para ser signos de la misericordia de Dios”.
En el día de la memoria litúrgica de san Juan Pablo II, se encontraban en las plazas varias delegaciones venidas desde Polonia y también las bandas y coros que participaron al ‘Jubileo de los coros’, además de fanfarrias de ciudades medioevales de Italia.