El Papa explicó durante la Misa en Casa Santa Marta que para seguir a
Jesús es necesario estar desprendidos de las riquezas. Dijo que todos
poseemos riquezas de las que hay que desprenderse. Y alertó de dos
"riquezas" culturales de las que hay que estar prevenidos: la cultura
del bienestar y la fascinación por lo provisional.