sábado, 8 de diciembre de 2018

VIRGEN DESATANUDOS 2018




Virgen Desatanudos Esta imagen se venera desde 1706 en Augsburgo (Alemania) y su nombre original es Nuestra Señora de Knotenlöserin. El icono fue pintado alrededor de 1700 por Johann Melchior Georg Schmidttner y fue instalado en la antigua iglesia Saint Peter Am Perlach. Con esta advocación, los fieles le rezan a la Virgen María para resolver dificultades y desatar los nudos que impide a los hombres unirse con Dios.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Alejarse de la paganización de la vida





El fin del mundo y nuestro fin que un día llegará para cada uno de nosotros. Es el tema que el Santo Padre trató al comentar las lecturas propuestas por la liturgia de este 29 de noviembre en Casa Santa Martha. De la primera – tomada del Libro del Apocalipsis de San Juan Apóstol – el Papa Francisco destacó que describe la destrucción de Babilonia, la ciudad bella, símbolo de la mundanidad, “del lujo, de la autosuficiencia y del poder de este mundo”. De la segunda – tomada del Evangelio según San Lucas – explicó que relata la devastación de Jerusalén, la Ciudad Santa. El Pontífice advirtió que no se puede conciliar la vida cristiana con la vida del mundo.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Camino de humildad, dulzura, magnanimidad





El camino para encontrar la paz en el mundo pasa por la humildad, la dulzura y la magnanimidad, en nuestras sociedades pero también en nuestras familias. Lo subrayó el Papa Francisco en la Misa de este 26 de octubre en Santa Martha. Reflexionando sobre el texto de la Carta de San Pablo a los Efesios, el Papa recordó cómo Pablo, desde la soledad de la prisión, dirigió a los cristianos un verdadero “himno a la unidad”. Es una soledad que acompañará al apóstol hasta la muerte, notó el Papa, “porque los cristianos – observó – estaban demasiado ocupados en sus luchas internas”. “El mismo Jesús antes de morir, en la Última Cena, – recordó – pidió al Padre la gracia de la unidad para todos nosotros”. Y sin embargo, constató el Pontífice, estamos “acostumbrados a respirar el aire de los conflictos”.

sábado, 17 de noviembre de 2018

La Iglesia crece en el silencio





La Iglesia crece “en la sencillez, en el silencio, en la alabanza, en el sacrificio eucarístico, en la comunidad fraterna, donde todos se aman y no se despellejan”. Son palabras del Papa Francisco, durante la Misa de este 15 de noviembre en que reafirmó que el reino de Dios “no es espectacular” sino que crece en el silencio. De modo que la Iglesia se manifiesta “en la Eucaristía y en las buenas obras”, si bien, aparentemente, no “son noticia”. La Esposa de Cristo tiene un temperamento silencioso, genera frutos “sin ruido, sin sonar la trompeta como los fariseos”.

domingo, 11 de noviembre de 2018

El testimonio, el murmullo, la pregunta




El testimonio, el murmullo y la pregunta. Son las tres palabras sobre las que el Papa Francisco reflexionó la mañana de este 8 de noviembre en su homilía de la Misa matutina en Casa Santa Martha. El Pontífice centró su predicación a partir del Evangelio de hoy, según San Lucas, que parte precisamente del testimonio que da Jesús: publicanos y pecadores se acercan a Él para escucharlo y Él come con ellos, a pesar de las murmuraciones de los escribas y fariseos. El Papa puso en guardia contra el pecado de murmurar, “nuestro pan de cada día” a nivel personal, familiar, parroquial, diocesano y social; y recordó que la lógica del Evangelio es contraria a la lógica del mundo.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Reconocerse pecador para conocer a Jesús





¿Quién es Jesucristo para ti? La mañana de este 25 de octubre el Papa Francisco planteó esta pregunta en su homilía de la Misa celebrada en Casa Santa Martha. Si alguien nos pregunta: “¿Quién es Jesucristo?”, nosotros responderemos lo que hemos aprendido: Es el Salvador del mundo, el Hijo del Padre, lo que “rezamos en el Credo”, pero un poco más difícil – afirmó el Papa – es responder a la pregunta acerca de quién es Jesucristo “para mí”. Es una pregunta que “nos cohíbe un poco”, porque para responder “debo llegar a mi corazón”, es decir, partir de la experiencia.

sábado, 20 de octubre de 2018

Atentos a los cristianos rígidos y perfectos



“La salvación es un don del Señor”, Él nos da “el espíritu de la libertad”. Lo afirmó el Papa Francisco la mañana de este 16 de octubre en su homilía de la Misa en Casa Santa Martha. El Papa recomendó estar atentos a los hipócritas cuyos corazones no están abiertos a la gracia. El Obispo de Roma comentó el pasaje del Evangelio de hoy, en el que Jesús, invitado a comer por un fariseo, se sienta a la mesa sin hacer primero las abluciones previstas por la ley, recordando la dura respuesta de Jesús a la “maravilla” de aquel fariseo. El Papa Francisco enfatizó la diferencia entre el amor de la gente por Jesús, porque llegaba a sus corazones, y también un poco por interés, y el odio de los doctores de la Ley, escribas, saduceos, fariseos que lo seguían para encontrarle un error.

sábado, 13 de octubre de 2018

Cuidado con los “demonios educados”




En su homilía de este 12 de octubre en Casa Santa Martha, el Papa Francisco instó a vigilar sobre todo contra los “demonios educados”, que entran en el alma sin que uno se dé cuenta. La esencia del demonio es destruir o directamente con vicios y guerras o intenta hacerlo “educadamente”, llevando a vivir según “el espíritu de la mundanidad”. Es el centro de la reflexión que ofreció el Pontífice. “El demonio, cuando toma posesión del corazón de una persona, se queda ahí, como en su casa y no quiere salir de allí”, evidenció el Papa Francisco, destacando, además, que cuando Jesús expulsa a los demonios, ellos tratan de arruinar a la persona, de hacerle mal “incluso físicamente”.

sábado, 6 de octubre de 2018

Los sacerdotes en su misión pastoral






El sacerdote de tu parroquia está siempre a tu disposición. Para dar la misa, visitar a un enfermo, hablar con quien no tiene quien le escuche y un montón de cosas más. Pero no es un superhombre. Es una persona que, como todos, también se siente a veces solo. En esos momentos de soledad tu puedes hacer mucho por él. Escúchale, visítale, sonríele. Lo necesita. “El cansancio de los sacerdotes... ¿Saben cuántas veces pienso en él? Los sacerdotes, con sus virtudes y sus defectos, desarrollan su labor en tantos campos… De la catequesis a la liturgia, de la caridad a los compromisos pastorales e incluso administrativos. Y ante tantos frentes abiertos no se pueden quedar parados después de una desilusión, rendirse ante las dificultades o dejarse vencer por su fragilidad. En esos momentos es bueno que recuerden que la gente quiere a sus pastores, los necesita y confía en ellos. Recemos juntos para que los sacerdotes que viven con fatiga y en la soledad el trabajo pastoral se sientan ayudados y confortados por la amistad con el Señor y con los hermanos.”

sábado, 29 de septiembre de 2018

La familia, un tesoro



Agosto 2018. El Video del Papa: Ninguna familia es perfecta. El amor es exigente, aunque no exista alegría más grande. Hay muchas formas de acercarse al ideal de familia cristiana (ver “La alegría del amor” 32-57). Pero todas tienen en común el respeto por el otro y el amor duradero, valores que las convierten en un tesoro a proteger. “Al hablar de las familias, muchas veces me viene a la cabeza la imagen de un tesoro. El ritmo de vida actual, el estrés, la presión del trabajo y también, la poca atención de las instituciones, pueden ponerlas en peligro. Por eso necesitan la ayuda de los organismos públicos y las empresas. No es suficiente hablar de su importancia: es necesario promover medidas concretas y desarrollar su papel en la sociedad con una buena política familiar.

sábado, 22 de septiembre de 2018

sábado, 15 de septiembre de 2018

Estos son los 2 espíritus que pelean en cada corazón






El Papa Francisco, durante la Misa celebrada este martes 4 de septiembre en la Casa Santa Marta, destacó la importancia de hacer examen de conciencia para conocer lo que ocurre en el corazón y ser capaces de avanzar movidos por el Espíritu Santo y no por el instinto: “No somos animales, somos hijos de Dios”, afirmó.

sábado, 8 de septiembre de 2018

El Papa Francisco anima a cuestionarse si uno suele acusar a los demás






En la Misa que presidió a primera hora de la mañana, el Papa Francisco habló de la importancia de reconocerse pecador y dio algunas claves para acudir bien al Sacramento de la Confesión.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Por aquellos que tienen una responsabilidad en la economía






Abril 2018. El Video del Papa: La economía tiene que estar al servicio de la justicia social beneficiando, sobre todo, a los que más lo necesitan. Y sus responsables han de ponerla al servicio del bien común. “La economía no puede pretender sólo aumentar la rentabilidad, reduciendo el mercado laboral y creando así nuevos excluidos. Debe seguir el camino de los empresarios, políticos, pensadores y actores sociales que ponen en primer lugar a la persona humana y hacen todo lo posible para asegurarse de que haya oportunidades de trabajo digno. Alcemos la voz juntos para que los responsables del pensamiento y de la gestión de la economía tengan el coraje de refutar una economía de exclusión y sepan abrir nuevos caminos.”

sábado, 25 de agosto de 2018

sábado, 18 de agosto de 2018

Por la formación en el discernimiento espiritual






De todo lo que oímos, de todo lo que nos llega, tenemos que aprender a distinguir lo que nos pide Cristo. Para eso es necesaria una buena formación basada en el discernimiento de la voz del Señor. “La Iglesia hoy necesita crecer en la capacidad de discernimiento espiritual. Hay muchas maneras de emplear bien la vida poniéndola al servicio de los ideales humanos y cristianos. Fuimos creados por Dios por amor y para amar. Necesitamos “leer desde dentro” lo que el Señor nos pide, para vivir en el amor y ser continuadores de esta su misión de amor. El tiempo en el que vivimos nos exige desarrollar una profunda capacidad para discernir… Discernir, de entre todas las voces, cuál es la voz del Señor, cuál es la voz de Él que nos conduce a la Resurrección, a la Vida, y la voz que nos libra de caer en la “cultura de la muerte”. Recemos juntos para que toda la Iglesia reconozca la urgencia de la formación en el discernimiento espiritual, en el plano personal y comunitario.”

sábado, 11 de agosto de 2018

La familia, un tesoro





Agosto 2018. El Video del Papa: Ninguna familia es perfecta. El amor es exigente, aunque no exista alegría más grande. Hay muchas formas de acercarse al ideal de familia cristiana (ver “La alegría del amor” 32-57). Pero todas tienen en común el respeto por el otro y el amor duradero, valores que las convierten en un tesoro a proteger. “Al hablar de las familias, muchas veces me viene a la cabeza la imagen de un tesoro. El ritmo de vida actual, el estrés, la presión del trabajo y también, la poca atención de las instituciones, pueden ponerlas en peligro. Por eso necesitan la ayuda de los organismos públicos y las empresas. No es suficiente hablar de su importancia: es necesario promover medidas concretas y desarrollar su papel en la sociedad con una buena política familiar. Pidamos a Dios para que las grandes opciones económicas y políticas protejan la familia como el tesoro de la humanidad.”

sábado, 4 de agosto de 2018

Las redes sociales




Junio 2018. El Video del Papa: Internet y las redes sociales nos abren muchas posibilidades. Pero es necesario usarlas bien y para el bien. No para aislarnos, sino para comunicarnos mejor. No para difundir mentiras, sino para contar verdades. “Internet es un don de Dios, pero también es una gran responsabilidad. La comunicación, sus lugares, sus instrumentos han traído consigo un alargamiento de los horizontes, un ensanche, para tantas personas. Aprovechemos las posibilidades de encuentro y de solidaridad que ofrecen las redes sociales. Y que la red digital no sea un lugar de alienación. Sea un lugar concreto, un lugar rico de humanidad. Pidamos juntos para que las redes sociales no anulen la propia personalidad, sino que favorezcan la solidaridad y el respeto del otro en sus diferencias.”

sábado, 28 de julio de 2018

Explotar al trabajador es pecado mortal








“Tomar distancia de las riquezas, porque Dios las ha ofrecido para dárselas a los otros” fue la exhortación del Papa Francisco en la Misa celebrada este 24 de mayo en Casa Santa Martha que, en memoria de María Auxiliadora, el Papa Francisco dedicó al “noble pueblo chino”: hoy – recordó – en Shanghai se celebra la fiesta de Nuestra Señora de Sheshan, María Auxiliadora. Comentando la primera lectura, tomada de la carta del Apóstol Santiago, que muestra cómo los salarios de los trabajadores no remunerados claman y las protestas han llegado a los oídos del Señor, el Pontífice repitió lo que el apóstol dijo a los ricos, sin usar “medias palabras”, diciendo las cosas “con fuerza”. De hecho, evoca riquezas “podridas”.

sábado, 21 de julio de 2018

La semejanza con Dios de la pareja





Es verdad que hay dificultades en la vida de pareja y en la familia, pero debemos ver la belleza del matrimonio. Es la invitación que hizo el Papa Francisco la mañana de este 25 de mayo en su homilía de la Misa celebrada en Casa Santa Martha. El Papa comentó el pasaje del Evangelio según San Marcos que se refiere a la intención de los fariseos de poner a prueba a Jesús, haciéndole una pregunta que el Papa definió “casuística”, es decir, ese tipo de preguntas de la fe – explicó – que se pueden resumir en un “se puede o no se puede” y “donde la fe está reducida a un sí o a un no”. El hombre y la mujer han sido creados a imagen y semejanza de Dios y el mismo matrimonio se convierte así en su imagen. “El matrimonio es una predicación silenciosa para todos los demás, una predicación de todos los días”.

sábado, 14 de julio de 2018

La seducción del escándalo:







Esta mañana, el Papa Francisco recordó la seducción del escándalo y del poder de la comunicación calumniosa. Basta pensar en la persecución de los judíos en el siglo pasado. Un horror que sucede también hoy. Si se quieren destruir a las instituciones o personas, que se comience a calumniar. Se usa la seducción que el escándalo tiene en la comunicación. Justamente de esta “comunicación calumniosa”, el Papa Francisco advirtió en su homilía en la Misa de este 18 de junio celebrada en Casa Santa Martha.

sábado, 7 de julio de 2018

Su tristeza se cambiará en alegría




"Su tristeza se cambiará en alegría". Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa de esta mañana celebrada en la capilla de la Casa Santa Martha. El Pontífice proclamó como un himno a la alegría cristiana, que, observó, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, dijo, es "alegría en esperanza

sábado, 30 de junio de 2018

Papa Francisco -Santa Misa con la Bendición de los Palios 2018-06-29




Plaza de San Pedro - Santa Misa con la Bendición de los Palios para los nuevos Arzobispos Metropolitanos, presidida por el Papa Francisco, en la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, Apóstoles

sábado, 16 de junio de 2018

El insulto mata el futuro:




Comienzo a matar al otro, le quito el derecho de ser respetable, mato su futuro. La reconciliación que nos pide Jesús es radical, respetar la dignidad del otro y también la mía: lo expresó el Papa Francisco en la homilía de la Misa en la Casa Santa Marta la mañana de este 14 de junio, comentando el Evangelio de Mateo sobre el discurso de Jesús sobre la justicia, el insulto y la reconciliación.

sábado, 9 de junio de 2018

Sagrado Corazón de Jesús - Homilía del Papa Francisco




La Iglesia hoy celebra la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, y el Papa Francisco inició su homilía afirmando que se podría decir que hoy es "la fiesta del amor de Dios" y a este tema dedica su reflexión en la Misa matutina en la Casa de Santa Marta. Dios ama siempre primero Inmediatamente el Pontífice aclara: no somos nosotros los que hemos amado a Dios, sino que es Él quien “nos amó primero, Él es el primero en amar”. Una verdad que los profetas explicaban con el símbolo de la flor del almendro, la primera en florecer en la primavera, así, el Papa subraya: “Dios es así: siempre primero. Nos espera primero, nos ama primero, nos ayuda primero”. El amor de Dios es sin límites Pero no es fácil entender el amor de Dios: en el pasaje de la Carta apenas escuchada, el apóstol Pablo habla, de hecho, de “inescrutables riquezas de Cristo”, de un misterio escondido. Es un amor que no se puede entender. Un amor de Cristo que supera todo conocimiento. Supera todo. Así de grande es el amor de Dios. Y un poeta decía que era como “el mar, sin orillas, sin fondo…”: pero un mar sin límites. Y éste es el amor que nosotros debemos entender, el amor que nosotros recibimos.

sábado, 2 de junio de 2018

DOMINGO Solemnidad de CORPUS CHRISTI 2018




Día 3 Solemnidad: Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo Celebramos hoy a Jesucristo ofrecido en alimento de nuestra vida sobrenatural. Los judíos no podían creer lo que oían: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?, protestaban a Jesús. Hacía falta tener una fe como la de Pedro para aceptar de Cristo esa capacidad de donación. Sin embargo, su amor completo y hasta el fin, como explicará san Juan, le lleva siendo Dios, no sólo a dar su vida en redención por el mundo, sino también a anticipar sacramentalmente el sacrificio de su cuerpo y su sangre, dejándolo para el cristiano como tesoro de vida eterna hasta el final de los tiempos. De diversos modos, había ya revelado Jesús que la vida del hombre debe ser más que una vida humana, que no nos basta con continuar como antes de su venida al mundo, por perfecta que pudiera llegar a ser esa existencia muestra. Según expone san Juan al comienzo de su Evangelio, la vida del hombre logra un profundo incremento con la Encarnación del Hijo. Vino a los suyos –explica–, y los suyos no le recibieron. Pero a cuantos le recibieron les dio la potestad de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, que no han nacido de la sangre, ni de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios. Es, pues, otra vida –la de hijos de Dios–, distinta de la meramente humana que es fruto de la generación de la carne. Ésta, la natural y más notoria, tiene un origen y unos fines terrenos. Es la que contemplamos en nosotros mismos y en muchos a los que vemos nacer y morir en la historia; que influidos por el ambiente e influyendo en él, sus días se suceden mientras se procura bienestar, paz, alegría, el goce de los apetitos, etc.; lo que para muchos sería el ideal de una vida feliz: en paz y armonía con los demás y disfrutando de cuanto puede ofrecer este mundo. Se trata, evidentemente, de algo muy distinto –de otro orden– a la vida, que no es según la carne, a la que se refiere san Juan. La vida que no nace de la voluntad de la carne, ni del querer del hombre, sino de Dios, es para los hombres la gran novedad desde Jesucristo. Con su venida, y a partir, concretamente, de su muerte y resurrección gloriosa, se nos muestra en misterio pero con neta firmeza, el sentido de la vida de los hombres según el Creador. Ha querido Dios, por Jesucristo, que seamos hijos suyos, que vivamos vida divina y que, a partir de la meramente humana, logremos el desarrollo pleno –espiritual y sobrenatural– que es nuestro destino según su plan creador. Por eso Jesús se refiere frecuentemente a otra vida distinta y más excelente: Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. Esa vida abundante que, por querer de Dios nos corresponde, no la lograríamos, por consiguiente, mediante el despliegue exuberante de nuestros talentos, por grandiosos que fueran, sin contar con Jesucristo. De hecho, la más gozosa de las vidas de este mundo es nada ante la vida para la que hemos sido creados. Nos corresponde una existencia sobrenatural, trascendente, que requiere de modo necesario una decisiva intervención divina, que debe ser correspondida por parte del hombre. Jesús, en su diálogo con Nicodemo –que recoge asimismo san Juan–, le explica: en verdad te digo que si uno no nace de lo alto no puede ver el Reino de Dios. Pero Nicodemo no entiende; no puede dejar de pensar en la vida meramente humana, y pregunta a Jesús si acaso hay que volver a nacer de nuevo de la propia madre. A lo que Jesús responde: en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, carne es; y lo nacido del Espíritu, espíritu es. No te sorprendas de que te haya dicho que debéis nacer de nuevo. El bautismo, ya lo hemos considerado en otras ocasiones, es el nacimiento a la vida de la Gracia: nuestro nacimiento como hijos de Dios, destinados desde ese momento a una Vida Eterna de intimidad con el Padre, con el Hijo, y con el Espíritu Santo. Una vida que alcanza su desarrollo propio únicamente alimentada con el mismo Dios: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día. Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Igual que el Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre, así, aquel que me come vivirá por mí. Siempre deberíamos teneser ante nosotros estas palabras. Le pedimos a Nuestra Madre del Cielo que iluminen e impulsen nuestro caminar, para que sea, ante todo, viaje hasta el Reino de Nuestro Padre.

sábado, 26 de mayo de 2018

La belleza de un matrimonio es su semejanza con Dios

domingo, 20 de mayo de 2018

Misa Pentecostés Papa Francisco




Vivamos la santa misa de Pentecostés 2018 con el Papa Francisco desde el Vaticano. Súmate y oremos al Espíritu Santo para darle la bienvenida a nuestras vidas.

sábado, 12 de mayo de 2018

DOMINGO ASCENSIÓN del SEÑOR 2018




Día 13 VII Domingo de Pascua: La Ascensión del Señor

 Nuestro Señor asciende a los cielos, entre la admiración y la perplejidad de sus discípulos. Y nosotros, que también somos sus discípulos y queremos cada día desempeñar mejor esta misión, para la que el mismo Cristo cuenta con cada uno, nos ponemos hoy en el lugar de aquellos apóstoles..., junto a ellos. Queremos dar a nuestro Dios, con esta vida que llevamos, la misma respuesta generosa, positiva, que ellos le dieron. Dice san Marcos que la doctrina que enseñaban los apóstoles quedaba confirmada con los milagros que la acompañaban. Era, indudablemente, como para sentirse felices y llenos de entusiasmo, comprobar que, en efecto, había valido la pena la entrega generosa que hacía ya tres años hicieron de su vida y las incomprensiones que apenas comenzaban a padecer. San Lucas, por su parte, manifiesta en su evangelio que mientras los bendecía, se alejó de ellos y comenzó a elevarse al cielo.

 Y ellos le adoraron y regresaron a Jerusalén con gran alegría. Nada más lógico que esa alegría, aunque fuera acompañada de otros sentimientos, incluso de cierto temor, razonable, al sentirse por primera vez separados físicamente del Maestro. Es preciso que los discípulos del Señor, en nuestro siglo, nos tomemos como aquellos primeros el compromiso cristiano. Predicaron por todas partes, afirma el evangelista. Es lo primero –y lo único– que nos dice san Marcos tras la ascensión del Señor a los cielos, y con lo que concluye su Evangelio. Nos da así a entender que, en adelante, la vida de quienes fueron leales a Cristo consistiría en eso: anunciar por todas partes lo que de Jesús habían aprendido. Pero no estaban solos: el Señor cooperaba y confirmaba la palabra con los milagros que la acompañaban.

Era la promesa de Jesús. Se marchaba a los cielos, pero a la vez se quedaba con ellos para siempre: presente en la Eucaristía de modo muy singular; y presente, de modo especialísimo, por la acción del Espíritu Santo, que dentro de pocos días iban a recibir, como Jesús les había anunciado. El Paráclito inundaría de luz las inteligencias de cuantos fueran fieles y de fuerza sus corazones. Con la misma confianza con que le habían seguido hasta entonces, estaban dispuestos ahora a continuar la misión encomendada.

Ya no le verían a su lado, pero no les faltaría su fuerza ni su consuelo ningún día, según recoge san Mateo finalizando su evangelio: —Se me ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo cuanto os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo

sábado, 28 de abril de 2018

sábado, 14 de abril de 2018

El mundo pide libertad, pero es más esclavo




El Papa Francisco en su homilía de este 13 de abril en Casa Santa Martha, presentó tres ejemplos de libertad: el fariseo Gamaliel, los apóstoles Pedro y Juan, y el mismo Jesús. Y alentó a preguntarnos si somos libres o esclavos de ambiciones, riquezas, modas… Reflexionando con la liturgia, sobre la primera lectura, tomada de los Hechos de los Apóstoles y con el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan sobre la multiplicación de panes y peces, el Papa reiteró que la libertad de la que hablamos en este tiempo pascual es la libertad de los hijos que nos ha donado Jesús con «su obra redentora».

sábado, 7 de abril de 2018

Homilia en español de la Vigilia Pascual del Sábado Santo




Papa Francisco: Homilia en español de la Vigilia Pascual del Sábado Santo (Semana Santa 2018)

domingo, 1 de abril de 2018

PREGÓN PASCUAL 2018



Pregón Pascual Exulten por fin los coros de los ángeles, exulten las jerarquías del cielo, y por la victoria de Rey tan poderoso que las trompetas anuncien la salvación. Goce también la tierra, inundada de tanta claridad, y que, radiante con el fulgor del Rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero. Alégrese también nuestra madre la Iglesia, revestida de luz tan brillante; resuene este templo con las aclamaciones del pueblo. En verdad es justo y necesario aclamar con nuestras voces y con todo el afecto del corazón a Dios invisible, el Padre todopoderoso, y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo. Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre la deuda de Adán y, derramando su sangre, canceló el recibo del antiguo pecado. Porque éstas son las fiestas de Pascua, en las que se inmola el verdadero Cordero, cuya sangre consagra las puertas de los fieles. Ésta es la noche en que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres, y los hiciste pasar a pie el mar Rojo. Ésta es la noche en que la columna de fuego esclareció las tinieblas del pecado. Ésta es la noche en que, por toda la tierra, los que confiesan su fe en Cristo son arrancados de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, son restituidos a la gracia y son agregados a los santos. Ésta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo. ¿De qué nos serviría haber nacido si no hubiéramos sido rescatados? ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros! ¡Qué incomparable ternura y caridad! ¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo! Necesario fue el pecado de Adán, que ha sido borrado por la muerte de Cristo. ¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor! ¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó de entre los muertos. Ésta es la noche de la que estaba escrito: «Será la noche clara como el día, la noche iluminada por mí gozo.» Y así, esta noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae la concordia, doblega a los poderosos. En esta noche de gracia, acepta, Padre santo, este sacrificio vespertino de alabanza que la santa Iglesia te ofrece por rnedio de sus ministros en la solemne ofrenda de este cirio, hecho con cera de abejas. Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego, ardiendo en llama viva para gloria de Dios. Y aunque distribuye su luz, no mengua al repartirla, porque se alimenta de esta cera fundida, que elaboró la abeja fecunda para hacer esta lámpara preciosa. ¡Que noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino! Te rogarnos, Señor, que este cirio, consagrado a tu nombre, arda sin apagarse para destruir la oscuridad de esta noche, y, como ofrenda agradable, se asocie a las lumbreras del cielo. Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo, ese lucero que no conoce ocaso y es Cristo, tu Hijo resucitado, que, al salir del sepulcro, brilla sereno para el linaje humano, y vive y reina glorioso por los siglos de los siglos. Amén.

DOMINGO de RESURRECCIÓN 2018




Domingo de Resurrección El Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la Iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios. Nos dice San Pablo: "Aquel que ha resucitado a Jesucristo devolverá asimismo la vida a nuestros cuerpos mortales". No se puede comprender ni explicar la grandeza de las Pascuas cristianas sin evocar la Pascua Judía, que Israel festejaba, y que los judíos festejan todavía, como lo festejaron los hebreos hace tres mil años, la víspera de su partida de Egipto, por orden de Moisés. El mismo Jesús celebró la Pascua todos los años durante su vida terrena, según el ritual en vigor entre el pueblo de Dios, hasta el último año de su vida, en cuya Pascua tuvo efecto la cena y la institución de la Eucaristía. Cristo, al celebrar la Pascua en la Cena, dio a la conmemoración tradicional de la liberación del pueblo judío un sentido nuevo y mucho más amplio. No es a un pueblo, una nación aislada a quien Él libera sino al mundo entero, al que prepara para el Reino de los Cielos. Las pascuas cristianas -llenas de profundas simbologías- celebran la protección que Cristo no ha cesado ni cesará de dispensar a la Iglesia hasta que Él abra las puertas de la Jerusalén celestial. La fiesta de Pascua es, ante todo la representación del acontecimiento clave de la humanidad, la Resurrección de Jesús después de su muerte consentida por Él para el rescate y la rehabilitación del hombre caído. Este acontecimiento es un hecho histórico innegable. Además de que todos los evangelistas lo han referido, San Pablo lo confirma como el historiador que se apoya, no solamente en pruebas, sino en testimonios. Pascua es victoria, es el hombre llamado a su dignidad más grande. ¿Cómo no alegrarse por la victoria de Aquel que tan injustamente fue condenado a la pasión más terrible y a la muerte en la cruz?, ¿por la victoria de Aquel que anteriormente fue flagelado, abofeteado, ensuciado con salivazos, con tanta inhumana crueldad? Este es el día de la esperanza universal, el día en que en torno al resucitado, se unen y se asocian todos los sufrimientos humanos, las desilusiones, las humillaciones, las cruces, la dignidad humana violada, la vida humana no respetada. La Resurrección nos descubre nuestra vocación cristiana y nuestra misión: acercarla a todos los hombres. El hombre no puede perder jamás la esperanza en la victoria del bien sobre el mal. ¿Creo en la Resurrección?, ¿la proclamo?; ¿creo en mi vocación y misión cristiana?, ¿la vivo?; ¿creo en la resurrección futura?, ¿me alienta en esta vida?, son preguntas que cabe preguntarse. El mensaje redentor de la Pascua no es otra cosa que la purificación total del hombre, la liberación de sus egoísmos, de su sensualidad, de sus complejos; purificación que, aunque implica una fase de limpieza y saneamiento interior, sin embargo se realiza de manera positiva con dones de plenitud, como es la iluminación del Espíritu , la vitalización del ser por una vida nueva, que desborda gozo y paz -suma de todos los bienes mesiánicos-, en una palabra, la presencia del Señor resucitado. San Pablo lo expresó con incontenible emoción en este texto : "Si habéis resucitado con Cristo vuestra vida, entonces os manifestaréis gloriosos con Él" (Col. 3 1-4).

Pascua - Mensaje y Bendición “Urbi et Orbi”





Balcón central de la Basílica de San Pedro - Mensaje y Bendición "Urbi et Orbi" de Papa Francisco

sábado, 24 de marzo de 2018

DOMINGO de RAMOS 2018






Día 25 Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

 Nos ofrece la Iglesia en el Domingo de Ramos, para que los recordemos y meditemos una vez más, los acontecimientos de la vida de Nuestro Señor que culminan su obra redentora en la tierra. Y convendrá que, no sólo hoy, sino también los próximos días de la Semana Santa, meditemos pausadamente en esas escenas de la Pasión que, de un modo tan claro, nos muestran el amor de Dios por el hombre y la maldad del pecado. Pero hoy, siguiendo los pasos a de Jesús y acompañados de los apóstoles y de tantos que le vitorearon aquel día, recordamos contentos la aclamación que recibió Jesús. Nos interesa mucho evocar aquella circunstancia, relativamente frecuente en su vida, aunque no faltaran también a menudo los momentos en que sufrió la incomprensión, la crítica inconsiderada y hasta la violencia de la gente. Las más de las veces, en todo caso, el pueblo sencillo reunido reconoce la bondad de Jesús, se muestran agradecidos y, de un modo natural, expresan sus sentimientos aclamándole. ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!, dice con toda razón la gente. Viene en el nombre de Dios y está ahí. Está por ellos, para ellos, a favor de ellos, como está ahora junto a nosotros aunque no le vean nuestros ojos. Aquellas gentes son para nosotros un permanente ejemplo, un recordatorio de que, teniendo a nuestro Dios tan cerca, es de justicia que nos sintamos felices. La cercanía del Señor reclama de sus hijos que demos testimonio de alegría, de optimismo, de seguridad, de paz. Es necesario que los demás nos noten sin temores a pesar del dolor y las contrariedades, a pesar de las dificultades habituales o incluso extraordinarias de nuestra vida. El estado de ánimo de un cristiano, por ser hijo de Dios, contrastará necesariamente con el de los hombres que no tienen fe o no la practican. Por tanto, si alguna vez nos sentimos tristes, reaccionaremos con prontitud: un pensamiento sobrenatural, y ¡arriba ese corazón! Jamás tenemos derecho a estar tristes. Nunca llevamos razón: por muchos aspectos negativos que nos sintamos forzados a contemplar, por grande que sea el sufrimiento, siempre será más cierto y más objetivo, que Dios nuestro Señor nos contempla con cariño paternal, aunque no sepamos reconocerlo. Tal vez –cuando por alguna circunstancia especial nos pese más la tristeza– sea entonces el momento de reaccionar y, estimulados quizá por ese sinsabor, abriremos los ojos del alma, hasta reconocer que el Señor pasa triunfante ante nosotros y para nosotros como siempre. De continuo es una buena ocasión para la alegría. Aunque en nuestra vida haya penas, no deben ser jamás tan profundas como para introducirnos en una absoluta tristeza. Seríamos injustos por no darle importancia a que Dios está junto a nosotros de continuo: siempre junto a nosotros y a nuestro favor. El Domingo de Ramos, día de alegría también en la liturgia, puede y debe ser, en este sentido, una jornada de siempre, habitual para cada uno: vivir es un permanente Domingo de Ramos. Pero, antes de las alabanzas, nos cuenta San Marcos un suceso muy interesante porque de algún modo hizo posible la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Jesús encomienda a dos de sus discípulos una pequeña tarea. Deben realizar un misterioso encargo, consistente en traerle un borrico joven –en el que nadie había montado todavía– para que, a la usanza de los grandes personajes de Israel, pudiera recibir adecuadamente la aclamación del pueblo.

sábado, 17 de marzo de 2018

La oración necesita valor y paciencia





En su homilía de la Misa matutina celebrada en Casa Santa Martha este 15 de marzo, el Santo Padre reflexionó sobre el poder de la oración, a partir del diálogo entre Dios y Moisés. “Valor y paciencia” son las características de la oración que debe elevarse a Dios “con libertad, como hijos”. Así lo subrayó el Obispo de Roma al comentar la primera lectura de la liturgia del día, tomada del libro del Éxodo, que relata la conversación entre el Señor y Moisés sobre la apostasía de su pueblo.

domingo, 11 de marzo de 2018

Dios nos perdona si perdonamos




En su homilía de la Misa de este 6 de marzo celebrada en Casa Santa Martha, el Santo Padre advirtió ante el peligro del rencor que anida en nuestro corazón y ante el peligro de dejarse esclavizar por el odio, a la vez que recordó que Dios siempre nos perdona si reconocemos nuestros errores y si también nosotros perdonamos a los demás. Con dos palabras se puede sintetizar el mensaje que propone la liturgia de hoy: “Lamentablemente” y “con la condición de que”, mientras el tema común es el perdón, tal como dijo el Papa Francisco quien explicó de qué se trata y de dónde viene.

sábado, 3 de marzo de 2018

Sólo el perdón del Padre




El Señor no se cansa de llamar a cada uno para que cambiemos nuestra vida, para que demos un paso hacia Él a fin de convertirnos. Y lo hace con la dulzura y la confianza de un Padre. Son los conceptos fundamentales que expresó el Santo Padre en su homilía de la Misa celebrada en Casa Santa Martha, este 27 de febrero. Cuaresma es un tiempo que nos ayuda en la conversión, en el acercamiento a Dios, en el cambio de nuestra vida. Y ésta es una gracia que hay que pedir al Señor. Inspirándose en la lectura tomada del primer libro del Profeta Isaías que ofrece una verdadera “llamada a la conversión”, el Papa Francisco se refirió a la “actitud especial” de Jesús ante nuestros pecados.

sábado, 24 de febrero de 2018

Ayunar con coherencia:




En la Misa matutina de este 16 de febrero en Casa Santa Martha, el Papa puso en guardia del riesgo del ayuno fingido, esto es, despreciando a los demás. El verdadero ayuno en cambio, está dirigido a ayudar a los demás. Ayunar con coherencia, no para hacerse ver, despreciando a los demás o entre disputas y altercados. En la homilía matutina, el Papa Francisco advirtió sobre el ayuno incoherente exhortando a preguntarse cómo nos comportamos con los demás. Justamente la Primera Lectura, tomada del Libro del profeta Isaías (Is 58, 1-9a), pone en evidencia cuál es el ayuno que quiere el Señor: “Romper las cadenas injustas, eliminar los lazos del yugo, liberar a los oprimidos y quebrar todo yugo”.

sábado, 10 de febrero de 2018

El pecador puede llegar a ser santo






En su homilía de la Misa celebrada en Casa Santa Marta este 8 de febrero, el Santo Padre sugirió vigilar todos los días para no terminar lejos del Señor. Además, el Papa Francisco habló del riesgo que todos corremos, del debilitamiento del corazón. David es santo, a pesar de haber sido un pecador, mientras en cambio, el grande y sabio Salomón fue rechazado por el Señor porque se había vuelto corrupto. Sobre esta aparente paradoja centró su reflexión esta mañana el Papa Francisco, a partir de la lectura propuesta por la liturgia del día, tomada del primer Libro de los Reyes, que refiere acerca de Salomón y de su desobediencia.

sábado, 3 de febrero de 2018

La muerte: hecho, herencia y memoria






En su homilía de la Misa matutina celebrada en Casa Santa Martha este 1º. de febrero el Santo Padre afrontó el pensamiento de la muerte que nos salva – dijo – de la ilusión de ser dueños del tiempo. “La muerte es un hecho, la muerte es una herencia – subrayó el Papa Francisco – y la muerte es una memoria”. Inspirándose en el pasaje del Primer Libro de los Reyes, que aborda el tema de la muerte de David, el Papa Francisco invitó a la asamblea a “rezar y pedir la gracia del sentido del tiempo” para no permanecer “encarcelados” por el momento presente.


sábado, 27 de enero de 2018

Doble vida de los pastores hiere a la Iglesia






En su homilía de la Misa matutina celebrada en Casa Santa Martha, este 9 de enero, el Santo Padre exhortó a la cercanía a Dios en la oración y con la gente en la compasión. Conmoción, cercanía y coherencia. Son las tres características que debe tener el pastor y su “autoridad” tal como lo afirmó el Papa al comentar el Evangelio según San Marcos propuesto por la liturgia del día. Francisco explicó que se refiere a Jesús que enseñaba “como uno que tiene autoridad”, lo que representa “una enseñanza nueva”. Sí, porque la “novedad” de Cristo – dijo – es precisamente el “don de la autoridad” recibido del Padre.

sábado, 20 de enero de 2018

sábado, 13 de enero de 2018

La oración cristiana es valerosa





Fe en Jesús y valor para ir más allá de las dificultades como han hecho tantos santos. Es esto lo que caracteriza la oración cristiana, tal como lo subrayó el Papa en su homilía de la Misa matutina celebrada en Casa Santa Martha, este 12 de enero, inspirándose en las curaciones narradas en el Evangelio. En el Evangelio de Marcos se relatan, tanto ayer como hoy, dos curaciones, recordó el Papa. Ayer la del leproso y hoy la del paralítico. Ambos rezan para obtener y lo hacen con fe: el leproso – subrayó el Papa – desafía incluso a Jesús con valor, diciendo: “¡Si quieres puedes purificarme!”. Y la respuesta del Señor es inmediata: “Lo quiero”. Por lo tanto todo es posible para quien cree, como enseña el Evangelio.

sábado, 6 de enero de 2018

La Epifanía de DIOS y la Virgen María 6 de enero 2018





Jesús, te traigo mi oro, pues eres mi rey. Te traigo mi incienso para ofrecértelo en sacrificio oloroso de mi vida, pues eres Dios. Te traigo mi mirra para embalsamar mi cuerpo junto al tuyo en espera de la resurrección.

lunes, 1 de enero de 2018

Santa MARÍA madre de DIOS 01 de enero 2018







Porque Jesús, fue nacido de mujer, amamos y veneramos el nombre de esa mujer: María. Porque María, es espejo de la humanidad redimida, bendecimos y veneramos, en este Año Nuevo, a la nueva Eva, a Aquella que nos ha dado tanto el mejor regalo, Jesús. Para ser Madre de Dios y Madre nuestra, no dejó atrás su pobreza ni su sencillez, su obediencia y su ser maternal. ¡Bendecimos tu docilidad, María! Porque María, meditaba las cosas sagradas en lo más hondo de su corazón, bendecimos su memoria, su espíritu y su fe. ¡Bendita, Tú, María! Porque María, como el sol que amanece, ilumina los rincones más oscuros de nuestra casa.